miércoles, 14 de agosto de 2013

Vignemale: La montaña del conde Russell

Henry Rusell
En el año 1834, nacía en Toulouse, aunque de padre irlandés y madre francesa, Henry Patrick Marie Russell Kilough. Nacer conde, o futuro conde, en esa época debía de ser una invitación a disfrutar de la posición acomodada, a la vida fácil.
El caso es que el vástago británico nacido en Francia iba a ser uno de los mayores pirineistas, y seguramente, el personaje más enamorado de los Pirineos a lo largo de su Historia.

Tras su formación académica en la tierra de su padre, siendo un adolescente vivió con su familia en Pau, donde tuvo sus primeros contactos con los Pirineos. Pero no iba a ser su relación con los Pirineos un flechazo rápido, ni fruto de no tener más alternativas a sus ansias de vida salvaje. Se enroló como Marino en un velero que le llevó por todo América del Sur en un periplo de tres años. Con 24 años, el joven Russell, vuelve un verano a Pirineos donde realiza un buen numero de ascensiones. Ahí nacen muchos sueños de futuro para el joven Russell, porque el presente otra vez le lleva a los mares. Esta vez a los mares de Oriente y a las tierras del lejano continente asiático  En esos 4 años realizará una travesía en Trineo por Siberia y visitará las elevadas montañas del Himalaya, en aquel momento una autentica aventura para un Europeo.

El caso es que nuestro Conde Russell, tras dar la vuelta al mundo entrando ya en la treintena y en plena madurez de su vida, volvió a los Pirineos. Y volvió para quedarse...
Comenzó, lindando la treintena, una sistemática exploración de la cordillera. Ascendió decenas de tresmiles, muchos de ellos aún vírgenes  La relación sería demasiado larga, pero baste citar que las botas de Russell fueron las primeras en pisar el Cilindro de Marboré, con sus 3.328 mts una de las grandes cumbres vírgenes. Fue el primero también en el Gorgs Blancs y en el Arlaud de 3,129 y 3,065 metros respectivamente. Abrió la cara este del Monte Perdido. Subió los entonces vírgenes Pico de Alba, de 3,100 mts, el Tempestades de 3,310 y la Maladeta occidental de 3,200. Aunque recorrió toda la cordillera y muchas de sus ascensiones tuvieron como escenario la Maladetas, sin embargo, se enamoró del Vignemale.
Fue también un pionero en la escalada invernal, y de hecho es suya la primera al Vignemale en Invierno. Podemos decir que el Vignemale fue su montaña. Y lo fue en sentido figurado y en el sentido estrictamente legal.
 El conde Russell según fue cumpliendo alos, comenzó a apartarse de los actos sociales, en los que tenía por su título la obligación de asistir y por su puesto relevante entre los montañeros del momento. Si nunca había sido una persona extrovertida, poco a poco fue huyendo de las fiestas y de las reuniones y se refugiando en la soledad de sus montañas. Ascendió repetidamente el Vignemale y en sucesivos ascensos se fue habilitando  diversos refugios en las laderas y aún cerca de la misma cumbre de su montaña. Eran cuevas agrandadas y preparadas para que unas pocas personas pudieran protegerse, Pero él no necesitaba problemas para vivaquear allí, y con frecuencia se quedaba a dormir en cualquiera de ellas, especialmente en Belleuve y en Paradise.

Henru Russell ascendió el Vignemale en más de treinta ocasiones y llegó a alquilar la montaña en la prefectura de Henry Pyrenées, durante noventa y nueve años_ hasta 1987 fue su propiedad privada-. Pasó muchas noches solitarias cerca de su cumbre, en la gruta del Paraíso, acompañado solo de las estrellas en el cielo y del glaciar de Ossue a sus pies. Cuando ahora decidimos ir al Vignemale, nunca se debería dejar de lado un pensamiento para él.
A sus sesenta y nueve años logró ascender una vez más a su montaña y comprendió que las fuerzas le abandonaban( moriría tres años después), y se dice que lloró en el descenso de su amada montaña, cuando sus ojos se reflejaban por última vez en su suelo de cristal. Y yo digo que entonces sus lagrimas debieron de helarse al instante, y quedaron para siempre petrificadas en el Vignemale. 

Souvenirs d,un montagnard, recuerdos de un montañero. Así quiso Russell ser recordado. Así le recordamos hoy.

VIGNEMALE

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